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lunes, 15 de diciembre de 2014

CUIDADOS DE LOS EDUCADORES SOBRE LA HIGIENE INFANTIL



Esta semana voy a hablar sobre los cuidados que deben tener los maestros de educación infantil.

El educador debe:

  1. Formar y orientar a los padres sobre los hábitos de higiene.
  2. Reorientar los malos hábitos que el niño tiene adquirido al llegar al centro.
  3. Ayudar a los niños a adquirir hábitos de higiene (útiles y destrezas).
  4. Respetar y atender las diferencias y necesidades específicas de cada niño.
  5. Dar ejemplo de los buenos hábitos de higiene con sus comportamientos.
El educador ante todo estará en estrecha colaboración con la familia para pedirles y ofrecerle información.
Al comienzo de cursos realizaremos un cuestionario y entrevista personal, para saber que hábitos de higiene tienen los niños y en la familia, así como enfermedades, alergias... 
Estos datos quedarán archivados, nos servirán como punto de partida para la programación de hábitos en nuestra aula.







martes, 9 de diciembre de 2014

CRITERIOS PARA LA ORGANIZACIÓN DE ESPACIOS DE HIGIENE PERSONAL


Buenos días, esta semana voy a hablar sobre los criterios de organización de espacios de higiene personal.

Primero en el aula de los más pequeños (0-1 años), existirá dentro del aula un lugar para los cambios, esta zona tendrá una cristalera para poder ver el resto del aula mientras se está cambiando al niño.

Habrá una pequeña bañera del tamaño de los niños, con ducha de teléfono y agua caliente.

Una repisa o superficie cubierta con un colchón impermeable, cambiador donde poder desnudar, lavar, cambiar y vestir a los niños. Es importante que esta repisa esté situada a unos 85 cms del suelo, y tenga en el borde una protección o barrera para evitar caídas.

Bajo la repisa, se puede colocar la ropa sucia y los pañales desechables.

En la parte alta de la pared accesible desde la posición del educador, unos estantes o casilleros donde se colocará la ropa de cambio y los útiles personales de cada niño.

 En la pared y en el techo pueden colocarse espejos para que los niños puedan verse durante los cambios, así como algunos móviles u objetos que estimulen la visión y audición.

La sala se revestirá de algún material lavable y desinfectable.

Alrededor de los 2 años, los niños ya adquieren autonomía en su acceso y utilización de los servicios. En un primer momento ya que el grupo de niños entre 1 y 2 años, que se van iniciando en esta autonomía, conviene situar algún inodoro junto al aula, visible desde ella, para que el educador pueda colaborar con el niño, más adelante los niños, una vez afianzada su autonomía, podrán desplazarse algo más sin dificultad. Las condiciones que debe reunir el espacio de los servicios son las siguientes:

  • Los inodoros deben de tener un tamaño pequeño. Los niños podrán sentarse, acceder al papel higiénico y tirar de la cadena al finalizar. Estarán dispuestos de forma que favorezcan la utilización autónoma de los niños.
  • Los grifos deben ser fáciles de utilizar. Es importante que haya toallas limpias, jabón, papel higiénico, que haya semejanza con los servicios domésticos.
  • Es necesaria el agua caliente y un baño o pila grande, así como una repisa por si es necesario lavar o cambiar a algún niño.
  • El espacio del servicio también debe estar decorado de forma agradable. Habrá espejos accesibles para los niños, y estantes con los elementos personales necesarios.



lunes, 1 de diciembre de 2014

POSIBLES TRASTORNOS: ENURESIS Y ENCOPRESIS

Esta semana voy a hablar sobre los posibles trastornos que se presentan en el control de esfínteres.

Los trastornos más frecuentes en el campo de la higiene infantil son la enuresus y encopresis.

Ha de tenerse en cuenta que, dentro de la normalidad, la población de niños varones presenta, hasta los siete años un 7-10% de casos de enuresis.

La enuresis: se entiende por enuresis la falta de control del esfínter urinario a partir de una edad sociológica y tradicionalmente considerada como de madurez fisiológica para el objetivo: los tres años para el control diurno y los cuatro para el control nocturno. Por ello, no se considera como enuresis la falta del control de esfínter anterior a esa edad.


El origen de la enuresis es multifactorial y poco conocido, el diagnóstico de la misma corresponde a otros profesionales.

Los educadores deben seguir unas pautas de comportamiento que suponen en ellos mismos la adopción, hacia los padres y el niño, de una actitud tranquilizadora transmisora de sentimientos de confianza y, sobre todo, desculpabilizadora para el niño.

Si el psicólogo pide colaboración como terapeutas, deberán seguir las instrucciones que faciliten relativas a la ingesta de líquidos, incrementos del intervalo temporal entre micciones, administración de refuerzos, etc.

La encopresis:  consiste en la falta del control diurno del esfínter anal después de una edad sociológica y tradicionalmente considerada como de madurez fisiológica para el objetivo: los dos años y medio. Por ello, no se considera como encopresis la falta de control del esfínter anterior a esa edad.

Suele ir acompañada de enuresis, aunque, en la mayoría de los casos, sus apariciones y desarrollos son independientes y diferentes.

En todo momento mostraremos una actitud tranquilizadora, e intentaremos transmitir sentimientos de confianza tanto a los padres como al niño. Nunca culpabilizaremos al niño.

Como en el caso de la enuresis, estaremos dispuestos a colaborar con el psicólogo si nos lo pide apoyaremos como terapeutas su tratamiento.